Especial

Pánico en el techo: la lucha en Lima Sur por ser escuchados

18 diciembre, 2019

Tocar en un techo al puro estilo Los Beatles se hace necesidad en Lima Sur. 'Pánico en el techo' trata, consigue y logra que el sur de la capital peruana cree su propia escena.

Hay montes bajos y paredes largas alrededor de la autopista el día que Gabriell Dávila, de Ciudad Pánico, me enseña Lima Sur desde su celular. Esa imagen de provincia desértica es la única que me queda, hasta que un visionario de 23 años me escribe para explicar dudas. Es Gerson Pucurimay, un gestor cultural que se desvive por sacar del sur de Lima a todas las bandas alternativas que pueda, creando, en conjunto con Rock Lima Sur y Ciudad Pánico, en el mismo sector ‘Pánico en el techo’, una serie de eventos que su única definición es: tocadas en un techo de casa.

Pánico en el techo
Tercera edición de 'Pánico en el techo'.

si hablamos de dolor, está el cargar cajas de cervezas, hielo o los equipos hasta un último piso y una fuerte mordedura de un perro en la mano a Cristhian, el guitarrista de la banda, dos días antes del show”, recuerda Gerson, ordenando en su respuesta las consecuencias de proponer un techo como escenario. Después va cuadrando ideas, juntando en su cabeza aquella vez que, con Ciudad Pánico, entraron en un brainstorming para crear un concepto de conciertos diferente. Se inspiraron en El Techo, canción del 2018 de la banda originaria de Lima Sur. El ‘pánico’ vino como aditivo lírico.

‘Pánico en el techo’ ha funcionado como un circuito de conciertos que juntan bandas alternativas de un espacio en común de la capital peruana, teniendo tres ediciones hasta el fin de 2019. La primera de ellas costó 2 soles (menos de un dólar) y la última tuvo un line-up internacional, con bandas como Planeta No (Chile) y Valdés (Argentina).

¿La falta de salas de conciertos los llevó a decidirse por techos?

Gerson: Si, esa es una de las razones que nos llevaron a ocupar los techos, si en Lima como ciudad se carece de espacios para conciertos en Lima Sur mucho más aún, los bares no se adaptan a nuestras necesidades como movida independiente y casi siempre ofrecen tratos injustos para el músico. La cultura del tributo, el tributo al tributo, o música de hace 30 años abunda aún.

Gerson Pucurimay
Gerson Pucurimay, gestor de Rock Lima Sur.

Producir estos eventos ha corrido por varias manos, entre ellas las de Rock Lima Sur. Colectivo que hospeda su fe en personas como Gerson o Renzo Lobato, este último el CEO de Rock Achorao, plataforma de difusión musical peruana. Pucurimay cita a Lobato sobre la idea de los conciertos en el techo: “como dice Renzo, nuestra estrategia es la de los chinos, pero aplicada en la música, precios bajos con mejores productos (bandas) y a eso le sumamos la experiencia de nuestros shows”. Agrega posteriormente que esto sale sudando la camiseta, “así somos, purito amor, purito corazón”, sentencia el limeño.

A pesar de no recibir rédito económico favorable a partir de estos eventos, pedir prestados los techos a la pareja de la mamá del bajista o la tía del guitarrista de Ciudad Pánico, Gerson está convencido, junto al equipo, que esto es un plan a largo plazo.

A medida que las ediciones avanzan también han creado alianzas con otros espacios como Puente Sonoro, de Blanca Segura y han visto que su modelo se ha replicado en otras zonas de Perú, “generar espacios para la música independiente es una de las consignas. Que se replique en todos lados”, finaliza Gerson, cambiando ese desierto que tenía en mente por un techo, un backline y gente apretada y feliz después de pagar 10 soles, precio de la última edición que, en términos ecuatorianos, son: $3. Una ganga, ¿no?

Sigue acá a Rock Lima Sur y escucha acá abajo el último sencillo de Ciudad Pánico.