Entrevistas

Sal y Mileto: la gira inicia en Quito y el nuevo álbum en 2020

/ 9 noviembre, 2019

Veinticinco años después están aquí, con una gira por delante, celebrando un aniversario más. Las leyendas del rock ecuatoriano se enfrentan a una nueva época como lo que son: un mito para tres generaciones ecuatorianas.

Es un jueves, en un ensayo y con un power trío. Igor Icaza, Franco Aguirre y Lucho Pelucho coinciden en tener prendas oscuras ese día. Además de eso, en refrescar en los ensayos las canciones del pasado. Listos, ansiosos y con un poder enigmático dentro de la sala. El ambiente se respira con pesadez, las historias de los Sal y Mileto cambian con el tiempo; el mito a su existencia aumenta y no se aguanta nada. El peso de la historia se siente en el aire, el sonido y las imágenes.

Igor Icaza
Igor Icaza, baterista de Sal y Mileto durante un ensayo. Fotos: Adrián Gusqui.

Hace 25 años, Icaza (único testigo de ese primer concierto en la Casa de la Cultura en Latacunga de 1994) recuerda que el lugar se llenó, “200 personas fueron”, dice, mientras le llega a la memoria que en ese entonces no tenían escenografía, en su lugar -cuenta- improvisaron una soga de lado a lado del escenario y ahí colgaron fotos de presidentes junto a ropa interior. “Esto fue un experimento” recuerda Icaza, con una sonrisa sencilla, cuando habla sobre la banda que ahora hace de soundtrack de decenas de miles de ecuatorianos. 

En ese entonces era 15 de octubre: un sábado. El aniversario 25 se festejará primero el 15 de noviembre en el POLIFEST, en Quito, y a día seguido en Latacunga, donde empezó todo. El 6 de diciembre, con lugar aún no confirmado, será en Loja y hasta el momento el último show será en Cuenca, el 7 de diciembre, en el Hotel Selina de la ciudad.

sal y miletoo
La banda compartirá en el POLIFEST con 3VOL y Holger Quiñonez, entre otros.

Los ‘Mileto’ no sólo traen una serie de conciertos alrededor del país, sino la reedición del disco Tres (2003) y el lanzamiento oficial de su cerveza. Además a esto, la banda de la mosca anticipó que el siguiente año habrá un nuevo silencio que servirá para crear nuevo material

“Estamos retomando material del 2008 después de la gira de Europa que no salió en ningún disco y está saliendo en algunas sesiones”, responde Igor, sobre las nuevas cosas de la banda. Sentencia que el próximo año saldrán 3 canciones en Sesiones al Parque. Además a este material en recuperación, la banda habla sobre el silencio que habrá después de estos festejos por el aniversario: “vamos a hacer un stop y comenzar a concentrarnos en un álbum del power trío para enfocarnos en lo que está pasando por nuestras cabezas”. 

¿Habrán conceptos sobre los últimos sucesos suscitados tras el paro nacional? Sal y Mileto responde que “por supuesto, si es que por ahí hay incluso bosquejos de las últimas lamentables manifestaciones con heridos, muertos y presos y todo el abuso de autoridad que hubo, hay bosquejos que pueden tocar eso. No nos interesa atacar a un caudillo. Nuestra postura política es libertaria, en defensa de las minorías y en contra de los abusos en general”.

Franco Aguirre
Franco Aguirre, bajista de Sal y Mileto, entró a la banda en 1995.

El trío, que ya ronda entre los 37 y 50 años de edad es muy consciente de su presencia en el rock nacional. Franco Aguirre, quien toca el bajo, trata de simplificar en una respuesta la inmensidad de la banda en él: “mucho de mi vida está en Sal Y Mileto y soy parte de algo que obviamente es mucho más grande que yo, que Lucho, que Igor. Es una cuestión que nos sobrepasa”.

Mientras avanza la entrevista, Igor y Franco, quienes se quedan a responder las preguntas, intentan resolver, tras el interrogatorio, cómo fue que la gente los empezó a ver como un culto. Igor está convencido que es un hecho sacado de la honestidad y la anarquía en sus personalidades, “somos lo que somos y la boca de la gente creo que ha sido”, dice, “empezó en épocas que no había internet, pasó de boca en boca que había una banda que decía las cosas y se esforzaban por tocar lo mejor que podían”.

Lucho Pelucho
Lucho Pelucho, guitarrista de Sal y Mileto. El menor del grupo, tiene 37 años, porta una camiseta con un código de programación.

“Es un problema difícil de topar porque es nuestra idiosincrasia. Incluso el gremio de músicos es muy celoso. Es terrible. Pero eso hay que componer, quitarlo para siempre de nuestra forma de ser. Tengo la esperanza que hay personas en el país que pueden superar sus trabas”, sentencia Igor, quien junto a Franco piensan que los medios y este país “curuchupa” no los quieren, les haría bien que su banda se acabe porque son “una piedra en el zapato” de los grupos de poder, pero ahí siguen: aguantando.

Finalmente, hablan sobre las plataformas de streaming, pero sin una respuesta definitiva si algún día entrarán a ellas. “Puede ser pero eso conlleva, digamos: que nos puedan escuchar fácilmente pero que una plataforma sanguijuela para los artistas te juegue su juego”, Igor responde con que algunas bandas contemporáneas ponderan unas cosas sobre otras, dice que: “a veces las fallas de los grupos actuales es que empiezan viéndolo como una empresa y luego empieza la huevada creativa. Yo sí puedo asumirlo que en la historia de la banda sí hubo errores de cómo manejar un grupo pero lo que nos mantiene vivos y el orgullo que tenemos es que la coherencia de las letras y nuestra forma de vida no se contradicen. Y eso vale más que estar en Spotify”.

Sal y Mileto, de quienes he escuchado rumores desde hace un década y un lustro paga la sala de ensayo, graba unos videos promocionales para su concierto del 16 de noviembre en Latacunga y cuadran chats en sus celulares durante toda la entrevista. Esto es ver a los padres de la autogestión. A un trío descuadrado y uniforme a la vez, que ha mutado en un cuarto de siglo por razones obvias pero que aún a las nuevas generaciones les suena a ese recuerdo vivo, antiguo y futuro de cierta esperanza de que la música luche contra el poder y los medios doblegados.

Sal y Mileto
Sal y Mileto, el power trío del 2019. Fotos: Adrián Gusqui.

“Ese es nuestro sentido de anarquía”, dice Igor, “de despreciar cualquier forma de castrar los sueños de las personas y en eso seguimos estando. Cada momento, cada día. Y así como vamos, por suerte, creo que lo vamos a mantener como lo mantuvo Paul, hasta la muerte”. 

Si todavía no los escuchas (que no sabemos porque no lo has hecho), escucha acá abajo Tres, el álbum para conocer a Sal y Mileto