Especial

¿Qué más se puede decir del reggaetón en el periodismo musical?

9 abril, 2020

Hablaremos de reggaetón en presente y futuro. Cuatro periodistas musicales echan sus opiniones sobre el género y su entorno, desde ahora y hasta mañana.

El camino de los géneros urbanos en el mundo se convierte en costumbre cada cuanto un derivado de ellos acumula la atención de un gran número de personas, la crítica y la aceptación son conclusiones a los que todos, sin excepción, llegamos en algún momento de nuestra existencia junto al celular y los audífonos: el ritmo nos llama y las caderas no pueden decir NO.

En 2020, tras 30 años del ‘Muévelo’, de El General, como primera señal del reggaetón, la combinación de géneros ha llegado no sólo a países vecinos de donde se hacía esta música, sino que ha cruzado continentes. La batalla entre el trap, el neoperreo y el reggaetón se consolida como el futuro, entre un mundo que escucha de a millones de streamers a los nuevos estandartes del perreo.

Sin embargo, ¿qué ofrecen para sobrevivir?

Reggaetón
Dos mujeres bailando reggaetón en una discoteca en Ciudad de México. Foto: Pony Hoks para Ibero 90.9.

Ocio y oportunidades: las bases en el boom del reggaetón

Eduardo Varas, editor de Cultura en Primicias, afirma que el reggaetón se asimila a lo que “fue en su momento el rock and roll en los años 50”, considera que ambos géneros “proponen algún tipo de liberación ligada al cuerpo”, lo que concluye que en pleno 2020 “es una de las condiciones más importantes para enfrentar al mundo”. Le apuesta el éxito al sentido de ocio que puede ofrecer en tiempos de tensión. Martín Córdova, quien ha escrito para Indie Hoy, Remezcla, Radio COCOA, Bandcamp, entre otros, comparte una opinión de oportunidades para más música a partir de los géneros urbanos, “han sido la puerta para el resto de la música latina y que la gente vea que hay música en Latinoamérica”, dice, añadiendo con sorpresa que el continente se abra al mundo gracias a estos géneros, “me parece curioso”, sentencia sobre el hecho.

Eduardo Varas
Eduardo Varas (arriba) y Martín Córdova (abajo), periodistas del medio, ambos guayaquileños.

En este mismo camino sobre entender la actualidad del género, Kevo Hidalgo, host en Radio La Metro, explica el boom de la siguiente manera: “responde a esta idea de globalización, ya no es únicamente de una clase concreta. Ha podido adaptarse para cumplir nuevas necesidades”. Para Hidalgo, el reggaetón ha dejado de lado el importar especialmente por su música, ha llegado a ser un estilo de vida, esto debido, según él, “al poder que tiene para entender, conocer y empatizar con su público (…) ya es parte de un estilo de vida, que yo siento que cada vez a la gente se le hace más fácil pertenecer”.

El neoperreo y echarse a la (r)evolución

Si bien el beat que propone el reggaetón constituye una formación musical sin características complejas, las razones que proponen los periodistas, más arriba en la nota, se han ido complementando con nuevos mensajes dentro de los géneros urbanos. Carla Vera, de Estrella Negra, propone que los géneros urbanos han entrado en “una reinvención”, comenta que esto ha surgido debido a que “ya se dieron cuenta de lo que a la gente ya no le gustaba cuando inició con Don Omar, Tito ‘El Bambino’, etc.” Resalta que “la vieja escuela les dio la pauta para reinventarse”, de ese modo, Vera saca a colación al neoperreo, un derivado de los géneros urbanos que siembra principios muy claros, la periodista lo explica así: “Antes a las mujeres nos veían como unos objetos y ahora nos verán como exponentes, las que tomamos las decisiones”, destaca a exponentes como Tomasa del Real y Ms Nina, esta última, de nacionalidad argentina, declaró para cooperativa.cl sobre el género: “nuestro mensaje es sé tú mismo y diviértete. Nuestra música es para divertirse, para pasarlo bien”, dijo, agregando que “la gente es muy hipócrita. Critica mucho el reggaetón, dicen que es música sexual, que es música violenta, que los niños no pueden escuchar eso, pero en realidad lo que tienen es recelo«.

Carla Vera
Carla Vera. La periodista publica regularmente en su medio musical: Estrella Negra. Foto: Adrián Gusqui.

El neoperreo, para Varas, en su primera impresión de ‘Perra del Futuro’, de Tomasa del Real, “se le hace un poco más interesante”, continúa, “porque es un manejo mucho más melódico de las canciones, la tecnología, los efectos, incluso el autotune como un elemento para generar un tipo de quiebre dentro de la melodía, pero no para tapar errores necesariamente (…) hay un ejercicio de ampliar las capacidades sonoras sin escaparse del beat tradicional. No sé si sea necesariamente un avance, pero es lo que es”.

Vera, por su parte, encuentra en este nuevo género un avance no sólo musical sino discursivo, a ella el contenido le “resulta muy liberador”, a lo cual Ms Nina resuelve entre sus declaraciones una idea parecida, entre derribar la autocensura y hablar de lo que no se quiere pensar. Hidalgo refresca esta opinión con lo que cree que el género ha buscado en los últimos años: el diálogo, para él “ese sonido (el reggaetón) interpela y dialoga con comunidades súper diversas”, basándose en el estado del género, que busca renunciar a las élites y pertenecer a todo el mundo.

Kevo Hidalgo, quien también hace radio en su medio: La Movida Independiente. Foto: Adrián Gusqui.

La presencia de Bad Bunny, ¿importa?

Junto a J Balvin, Bad Bunny es uno de los artistas que el género urbano, en este caso el trap y el reggaetón, toman como excusa para ubicar a un máximo exponente en la cima. Como en cualquier escena, la acumulación de atención sobre un proyecto suele discriminar la presencia de otros, Martín Córdova, quien escribe para medios musicales de habla inglesa, tiene una opinión sobre la situación: “Creo que todavía muchos piensan que es una moda y creen que hablando sobre J Balvin y Bad Bunny están cubriendo la cuota de lo que tendrían que escribir al respecto y con eso definitivamente no estoy de acuerdo porque hay mucho más”.

Bad Bunny
Bad Bunny en el polémico videoclip de 'Yo perreo sola'.

El guayaquileño cuenta que no es de ayuda la poca profundización que suelen hacerse sobre proyectos latinoamericanos, porque, según él, sintetiza esta música en el concepto de moda y no como un contenido que puede tener más trascendencia. “Si hablas puntualmente de trap, rap o reggaetón, la gente de los medios se centra en los dos o tres artistas más grandes para, de cierta forma, cumplir con lo que tienen que hacer en vez de darle un análisis más serio, más profundo, creo que está mal en celebrarle todo a J Balvin y a Bad Bunny. Si tú lees las reseñas, por ejemplo, del último disco de J Balvin, que a mí me pareció cualquier cosa, están diciendo que es un buen disco, y la verdad es que a mí me pareció un disco bastante tranquilo”, continúa con que: “se le celebra todo a estos artistas sólo por ser latinos, como: ‘aplaudirlos en todo lo que hacen’, en vez de someterlos a un análisis crítico de verdad y con eso sí que no estoy de acuerdo, porque eso hace que el reggaetón y el trap latino pasen a ser una moda en vez de estar sometidos a los mismos estándares de calidad de la música extranjera”.

Lee aquí la reseña de Colores (2020) de J Balvin, en Rolling Stones Colombia. 

“Aun así sea un aprovechado, Bad Bunny está haciendo algo interesante. Es el hecho de que muchos grupos feministas han estado luchando: que la gente de mucha convocatoria se tome estos conceptos y los masifique. Eso está bien”, dice Eduardo, sobre las motivaciones de Bad Bunny en ‘Yo perreo sola’, añade que dentro de todo “es genuino”.

Para el periodista, el último disco del ‘conejo malo’ “es un avance«.

“En temas relacionados con el placer sexual, Bad Bunny en este punto está hablando de dos personas, no necesariamente hombre y mujer, pero si de dos personas que están llegando a un consenso para ambos llegar al placer. No es tanto ‘yo te quiero hacer algo’, sino un ‘ven, hagamos algo’, es lo que yo percibo, entonces eso es un avance absolutamente”, concluye, contándome que todo este cambio de discurso le parece real, basándose en su aparición en The Tonight Show With Jimmy Fallon con una leyenda en su camiseta que evidenciaba el asesinato de una mujer transgénero en Puerto Rico, llamada Alexa.

Bad Bunny
Bad Bunny en el show de Jimmy Fallon, rindiendo tributo a Alexa.

Córdova, finalmente, dice queBad bunny es un man que simboliza mucho la esencia latina de superación. Es alguien que hace buena música, pero vuelvo a lo mismo, no creo que hay que celebrar todo lo que hace sólo porque es Bad Bunny y es de puerto Rico. Si queremos que la música de acá sea tomada en serio hay que criticarla y decir: ‘esto tal vez no es lo mejor que ha hecho’”.

El futuro del periodismo musical está en los géneros urbanos, ¿no?

Carla enfrenta este hecho con el presente, en Estrella Negra, donde la independencia le ha permitido hablar del género urbano con total libertad, profundizando en los elementos que sus exponentes pueden contribuir en la música. Sin embargo, es consciente que el público de un nicho puede no gustar de este contenido. Algo que puede explicarlo Kevo, para él, el afrontar temáticas con el reggaetón significa un enfrentamiento con otros, cita, por ejemplo, una lucha en directo contra el rock, “es su enemigo cultural. La gente odia todo ello que no le deje sentir a una élite”, dice, explicando esta oración que el hecho del reggaetón y su fácil entrada a cualquier público no es del gusto de otro tipo de consumidores.

La Siembra
La Siembra, por ejemplo, es uno de los proyectos más interesantes en Ecuador de música latina en 2020.

Córdova desconoce si esta será la temática a futuro en los medios que trabaja o en lo que se desempeñará, pero para él “definitivamente son el presente”, añade: “creo que música hay de todos los géneros y eso depende de cada periodista en lo que se quiera especializar. No se si realmente la gente extranjera les interese por mucho más tiempo seguir escribiendo reseñas de reggaetón. Quizá sí o quizá no. No quiero decir algo determinante, dependerá de cómo evolucione el género”, a esta afirmación se suma Varas, quien también comparte el no adivinar el futuro, pero si apostarle a un análisis más fuerte en las propuestas, acota que «el futuro está en seguir siendo críticos, presentar buenas propuestas y profundizar en aquellas que resultan novedosas y la gente no las puede entender en su realidad, no importa el género, puede ser un trans-death-metal-sinfónico, lo que sea que suceda, pero siempre, siempre, hay que plantearse explicar y ver que sucede».

Vender la moda siempre será tentador, quedarse en ella sin haberla entendido mientras pasó a lado nuestro, un fracaso. Como cualquier producto, el reggaetón sobrevive en base de su propio presente, que ha empezado a obligarlo a más y dejar de vivir en el pasado para no hundirse.

Lee acá el trabajo de los periodistas de esta nota: Estrella Negra, Primicias, La Movida Independiente, Bandcamp