La Escena

Por qué deberías ver a Los Amigos Invisibles en concierto

/ 29 octubre, 2018

Han puesto a bailar a la nueva y a la vieja escuela. Los Amigos invisibles llegarán a Cuenca (como un sideshow del festival El Descanso). Te contamos qué los hace tan importantes y por qué es una banda imperdible cuando está de concierto.

Su trayectoria es extensa

Los Amigos Invisibles han girado por el mundo por más de 20 años. Con su inconfundible fusión de disco, acid jazz, funk, pop, rock y sabor latino, han conquistado escenarios de toda Latinoamérica y Estados Unidos.

Dentro de su catálogo musical están 10 discos. Debutaron en 1995 con A Typical and Autoctonal Venezuelan Dance Band. Su más reciente álbum se llama El Paradise (2017), en el que brilla la pegajosísma «Espérame» ft. Elastic Bond, y es imposible no quedarse enganchado con la electrizante colaboración con Los Auténticos Decadentes en “Aquí Nadie Está Sano”. También hay una salsita electrónica junto a Oscar D’ León en “Sabrina”.

Pero, volviendo un poco atrás, cuenta la leyenda urbana que mientras Los Amigos Invisibles promocionaban su primer disco, conocieron al icónico músico David Byrne (vocalista de The Talking Heads) en la ciudad de Nueva York. Byrne se interesó por su música y personalidad y los hizo parte de su sello, el colorido Luaka Bop. La banda se mudó a esa ciudad y allí grabaron dos discos: The New Sound of the Venezuelan Gozadera (1998) y Arepa 3000: A Venezuelan Journey Into Space (2000).

Después, decidieron empezar a construir su propio imperio y lanzaron Gozadera Records, sello con el que se mantienen hasta la actualidad.

Como dato curioso, en 2009 ganaron su primer Latin Grammy, en la categoría Mejor Disco Alternativo, con Commercial. La quinta nominación fue -para ellos- la vencida. También tienen dos discos grabados en vivo y un documental, “La Casa del Ritmo”, dirigida por el ecuatoriano Javier Andrade.

Sus letras combinan el baile y la inteligencia

Una de las características que hacen a la banda única es su capacidad de combinar letras inteligentes, ingeniosas -a ratos políticas y a ratos liberadoras y burlonas- con música que pone a bailar.

Su tema “Qué Rico”, por ejemplo, es sexual y sugestivo, pero al mismo tiempo elegante, lleno de rimas casi poéticas y un ritmo envolvente como para bailar de un lado a otro con una persona especial.

“Mentiras”, otro hit sonadísimo, canta quizás a las personas infieles o quizás a las celosas que imaginan cosas.

Su energía en vivo es explosiva y es casi imposible no dejarse llevar

La formación actual tiene a Julio Briceño en la voz; Juan Manuel Roura, en la batería y a ‘El Catire’ José Rafael Torres, en el bajo. Son dueños de una energía impecable, son un power trío del ritmo. Se puede esperar mucho baile pegadito, mucho sudor, sed, y piernas adoloridas al día siguiente, pero felices.

La madurez que han alcanzado ha pulido su sonido (y su show)

Dice el viejo refrán que los años no pasan en vano. Y para Los Amigos Invisibles sus múltiples presentaciones han significado crecimiento, aprendizaje y prolijidad. Lo que garantiza un show pulido, pensado, fríamente calculado, pero en el que hay cómo permitirse soltar el control y sumergirse en el disfrute.

¿Te intrigamos? Puedes ver a Los Amigos Invisibles el próximo viernes 2 de noviembre, en Caballo Campana, Cuenca. Entérate más aquí: