Noticias

Tres sueños cumplidos de Ricardo Pita

/ 23 abril, 2019

Luego de encontrarse con músicos de todas partes, el cantautor guayaquileño lanza “El Sueño”, el sencillo que despeja un nuevo disco y las ganas de seguir soñando.

Ricardo Pita caminó mucho para llegar al 2019. Recorrió todo el Ecuador con guitarra en mano, viajó al sur varias veces, conoció esquinas impensables en las fronteras de Chile y Argentina. Sus sueños y la franqueza de esperar a que vengan los momentos adecuados, también lo llevaron en 2018 por España y París.

Esa experiencia de músico nómade, la recoge en La Casa Rodante, el disco que prepara para este año. “Es una especie de Banda ficticia que va recogiendo músicos por la carretera y estos van apareciendo en diferentes canciones o episodios”. De cada travesía, recogió voces, melodías tocadas por instrumentos diferentes, de Madrid, de Buenos Aires, de Quito.

En “El Sueño”, el primer sencillo que acaba de salir, aparecen todos los personajes y así empieza a narrarse la historia de este músico nacido en Guayaquil, vivido en uno y muchos espacios del mundo. En el video, un astronauta, descubre un planeta, lo explora y respira. Sueña. “Esta canción habla de liberación”, cuenta Ricardo. Es un llamado a la acción. “A romper barreras y empoderarse para ir tras lo que se quiere de la vida”.

Para llegar a este Sueño, pasó por cumplir otros. Sueños sencillos que hacen sentido en esta Casa Rodante. Ahí les va tres de ellos.

Sueño #1
Hacer canciones que gusten a los niños

Están en el estudio de Miguel Sevilla, músico que ha integrado bandas como la Rocola Bacalao, Hombre Pez, y ahora maquina cómo hacer que los sonidos de Ricardo Pita brillen. Cómo-combinar-todo-esto-para-que suene-perfecto. De pronto llega Tomás, un bebé que balbucea y sonríe mientras da sus pasitos inseguros, hasta llegar a la consola. Cada vez que le gusta algo, lo tararea, se mueve en su silla, y Miguel, el papá de esta criatura, con Ricardo, no pueden hacer más que rendirse a esas señales y dejarse sorprender. “No tiene ni un año, no habla y está escuchando algo y empieza a cantar. Las canciones han pasado por él como una suerte de prueba” .

Ricardo Pita viaja a Quito con frecuencia, y en esas visitas trabajan a tope en la creación de esta obra molecular: La Casa Rodante es el nombre que llevará el nuevo álbum, en el que se juntan piezas de todas partes para formar una sola materia. En la casa de Miguel, donde funciona el estudio de producción, se encontraron con cada sonido para decidir su destino, y entre esos encuentros, apareció Tomás, quien le dio el vuelco que esa música necesitaba.

Este disco llama a tiempos luminosos. Ricardo, con una mirada profunda envuelta en honestidad, dice que lo que quería lograr es que conecte mucha gente con esa luz. “Algún día me describieron en un diario como ‘El cantautor de la buena onda. Y al principio, me chocó un chance. Esta vez hice las paces con este personaje que sin querer se fue armando”.

La música de La Casa Rodante está lejos de la oscuridad y quiere encontrarse con gente que quiera sonreír con lo que escucha en sus audífonos. “Yo quiero ser al que le das play y te hace bien”, dice Ricky. Sueño cumplido.

Sueño #2
Cantar con un músico que admira

Ricardo lleva años haciendo música. Recordemos sus momentos en Niñosaurios, para luego transportarnos a esos años en la década de los 00, en que lo vimos soltando melodías de mano de su guitarra de palo. Hoy, Ricardo Pita tiene un nombre en la música independiente ecuatoriana, aquí adentro y más allá.

Con cariño, recuerda que uno de los momentos que le hicieron darse cuenta de lo que ha logrado hasta ahora, fue su encuentro vía Whatsapp en 2018 con el cantautor uruguayo Jorge Drexler. “Hola Ricardo, soy Jorge Drexler. Sería un placer tenerte en el concierto de Guayaquil!”. Y pensó y lo escribió: ¿Esto es una broma?, posponiendo la idea de que ese ganador de un Oscar, de cinco Grammy, estuviera interesado genuinamente en la música que Ricardo tenía para dar.

Ricardo abrió su concierto en Guayaquil y en Quito, y en esas ocurrencias a partir de la química y la conversa, Drexler le invitó a tocar una canción en dúo durante su concierto. Cantaron “Soledad”. Otro sueño cumplido.

Este acontecimiento lo condujo a su propia confirmación de que lo que estaba haciendo iba en el camino correcto. En la línea que le dicta su corazón, la misma que le hace ser quien es con los artistas que admira, en la calle, o en los escenarios.

Sueño #3
Todos sus amigos, de todas partes, colaborando con él

La Casa Rodante no es Ricardo solo. Para este disco quiso armar una suerte de “banda ficticia”, como si fuera recogiendo músicos por la carretera. Es esa la razón por la que van a escuchar que aparecen músicos diferentes en cada canción. Lo particular es que todos esos músicos son sus amigos. Algunos amigos del camino, amigos nuevos, otros amigos del alma.

En cada país donde grabó el disco -España, Chile, Argentina y Ecuador- encontró esos seres esenciales que sumaron voces, percusión, cuerdas y emoción al proyecto. A este remolque ambulante al que se sube gente y se baja al vuelo más adelante. “Aquí todos somos muy amigos, y hay como una familia”, piensa Ricardo en voz alta.

Si bien hay una formación fija compuesta por Carlos Pabón, Alexis Ortega y Juan Pablo Villota, en el disco participaron personajes como el cantautor Ezequiel Borra con quien grabó en Argentina; Paola Navarrete, Héctor Napolitano y Álvaro Bermeo, artistas de la escena ecuatoriana que se unieron a las voces.

Para el video de “El Sueño”, vuelve igualmente a una de sus relaciones personales reforzadas por la música y las ganas de hacer cosas lindas. El cineasta Juan Diego Monsalve (de Estudio Trementina) es cómplice de que “El Sueño” brinde calma y liberación. “Juandi propone ideas visuales que te hacen bien y mi música también es así”, comenta Ricardo. “Es una buena junta”.

Ricardo conecta mucho con la gente en esos momentos artísticos de proponer y trabajar juntos. En las coincidencias crecen buenos jardines. “La música de Ricky es súper terapéutica y el videoclip se vuelve así también. Tengo otros trabajos que van por otro lado. En este caso seguí ese sentido de desahogo que le pone a sus canciones y salió algo que nos gustó mucho a los dos”. Entonces, de esa sinergia, sale otro sueño cumplido. El tercero de esta historia.

.

Artículos recomendados

Recibe las últimas notas y eventos de la escena directo a tu mail

Inscríbete a nuestro newsletter