Especial

Felipe Le: “Kanye West es un batracio pero también un genio”

22 noviembre, 2019

Si todavía no escuchas el ‘Jesus Is King’, hazlo ahora. Hablamos con Felipe Le sobre Kanye West, desde su entrega a Cristo a sus robos en el sampling.

La idea era sacar el Yandhi a finales del 2018, pero no pasó oficialmente, sólo se filtró en forma de ringtones. Ahora Kanye West anticipó que trabajará con Dr. Dre en el Jesus Is King II. Pero, ¿qué fue el primer disco? ¿Cual es su importancia para “pausar” los otros discos de Kanye y transformar su carrera en una misión cristiana a nivel mundial? Y, ¿por qué escogimos a Felipe Lizarzaburu para que hable de Kanye?

Felipe expresa que conoció a Kanye por distintas novias que tuvo en su vida. Se enamoró de los samples del estadounidense. Fotos: Adrián Gusqui.

Él es ‘Jesus is king’

Se sabe que el asunto empezó algún domingo de enero de 2019, en algún lugar secreto de California, donde Kanye junto a un coro cuantioso (que terminó siendo una banda) empezaron a hacer gospel. Le llamaron -o Kanye le llamó- Sunday Service, que en resumen era un “servicio dominical” por parte de Kanye agradeciendo a Jesucristo, mientras transformaba sus canciones de hip-hop en puro gospel. No eran conciertos para cualquiera, de hecho, la entrada era asegurada sólo con el visto bueno de Kim Kardashian y West. Lo único que se sabía era por dos formas: videos filtrados por algún curioso o el Instagram de la Kardashian, porque además, los invitados debían firmar un contrato de confidencialidad

Felipe Le, vocalista de La Máquina Camaleón, junto a su computador y la cuenta de Spotify abierta en el perfil de Kanye mientras hablamos, me dice que recuerda la etapa de esos eventos: “El Sunday Services transformó todo lo que estaba grabado en algo que se pueda tocar y como que algo real” alude que dentro de esta experimentación hay cosas a tomar muy en cuenta, “creo que conceptualmente sólo elige ser cristiano para que sea más soul y es algo único que el disco se trate de algo de qué en todas las canciones hay algo de Jesús.” Aunque Felipe reconoce que Kanye es un maestro para hacer hits, observa qué hay contradicciones ilógicas en él, debido a esto dice que “es un batracio (persona desagradable)”, aunque reconoce que gracias a la música que hace “también es un genio”. 

Felipe Lizarzaburu
Felipe minutos previos a un ensayo con La Máquina Camaleón en su casa. Fotos: Adrián Gusqui.

“El man jode full con lo mediático, usa eso para hacer un escándalo, o sea, está con Kim Kardashian, que es famosa por hacer un escándalo mediático. El man hace eso. Salía con Donald Trump y luego se arrepiente. Está enfermo pero no le puedo juzgar. Si te dejas llevar sólo por el papel de Dalí, es un ególatra. Picasso también era una verg* de tipo pero es un genio. No importa muchas veces la persona sino sólo…bueno, si hay excepciones. Michael Jackson que se pudra en la tumba, violador”. 

De 9.0 a 7.2

Jesus Is King, según Pitchfork, es igual de ilógico con argumentos similares a los de Felipe. La puntuación que se le da es 7.2, sobre un pasado que alguna vez puntuó de 9.0 a The Life Of Pablo, uno de los mejores discos de West. Las razones se dividen en qué es un disco corto y pretencioso ante el pasado del músico como a su intento por hablar verdaderamente de Jesús y superar discos anteriores a la vez, sin embargo, rescatando verdaderas obras que pueden consagrarse, como Use This Gospel, que suenan verdaderamente a un canto de Cristo a sus fieles seguidores, gracias al silencio donde sólo surge el saxofón de Kenny G, en el minuto 2:30. 

Para Felipe, su canción favorita de Jesus Is King es Everything we need. Reconoce que le hace honor al buen uso del gospel y los Sunday Services. “Sigue siendo toda esa mente de productor maldito pero ya con toda la experiencia de tener full discos y tener un coro a disposición. Es un buen rapero, me gusta full su voz y también como el man cambió la producción, o sea, hacía discos que luego tú escuchabas y al principio te parecían full disonantes y luego te das cuenta que full cosas ya suenan así”.

La iglesia + Kanye: un cameo exacto

El hacer música en las dos últimas décadas se convirtió en un canto ambiguo. En una lucha controversial sobre el pop y el under. En tildar de falso a todo aquello que no correspondía a un beat complejo. Los mensajes dentro de una producción avanzan con las necesidades y el factor de llamarle ‘trabajo’ a lo que hizo y hará un músico. Jesus Is King es una mezcla absoluta de ambos, sobre ajustarse a la cultura del hit de Kanye y su sorpresivo papel de mensajero de Cristo en 2019. 

West usa a la iglesia para cumplir su misión, como le ha llamado él, que es la de “llevar el cristianismo a todo el mundo”. Felipe piensa que esto no importa tanto en el trabajo de Kanye, “mientras haga estas canciones puede hacer lo que le dé la gana”. 

Apegarse al mensaje de Dios es una técnica si quieres revivir una carrera que está muerta. Lo curioso es que la carrera de Kanye es la más viva de todas. Lo demuestran sus 41 millones de oyentes mensuales en Spotify, posicionándose como el #15 más escuchado de la plataforma. 

Un camaleón hablando de otro camaleón

Aunque Felipe no es conocido por hacer hip-hop, sí que desearía hacerlo. Ya lo vimos en Ctrl Z junto a Pedro Bonfim y Método MC. Su capacidad para samplear se ha visto en los avances de Azul, exactamente en ‘Sólo sol veo‘, primer rasgo musical que enfrenta a sus intereses por probar por beats más sintéticos y drum machines incrustadas de forma extensa. 

Felipe Lizarzaburu
Felipe declara sentirse más representado con Azul que con Roja. Fotos: Adrián Gusqui.

Felipe no es Kanye, obviamente. Pero sí podemos entenderlos como una especie de músicos parecidos: por su evolución musical, con disciplina y conceptos cada vez menos parecidos entre producciones. O más claro: más raros. ‘Le’ bromea con que “Roja es cristiana y Azul es satánico”, esto en alusión a la diferencia notable de conceptos entre un disco y otro. “Es que en realidad es como que antes sólo hacía lo que tenía que hacer porque en realidad nunca he sido tan rockero; entonces cada vez me voy aproximando cada vez más a lo que más me gusta”, dice Felipe. Para esto cita el ejemplo de ‘El Amuleto’, que ya no le representa, por eso pone reggaetón en la mitad cuando la tocan (y sí, es verdad, estuve en ese concierto). 

“Ya no me representan porque es muy rockanrolero, estuvo bacán pero justamente la música que más me gusta es la música sampleada. Por eso me gusta un montón Kanye y el hip-hop porque puedes tener lo que sea”, justifica el músico, que creó el concepto de ser ‘el camaleón’ en Argentina. 

Finalmente, Lizarzaburu cita unos cuantos ejemplos que sólo evidencian que Kanye no es el único que ha cambiado en el bien -o mal- de su música. Habla de Shakira y su gusto de lo que ha hecho desde hace mucho tiempo y que por este gusto es que no le atrae tanto esa parte tosca-rockera de Roja. Habla de Charly García, de su transición de hippie a “drogadicto densote que ya no cree en nada”. Sobre Cerati y su cambio del rock de Soda a la era de solista, que Felipe la etiqueta de “se fue a otro mundo”. 

También enumera rumbos fallidos, como el de Incubus, que según ‘el camaleón’ “pasaron de ser new metal a rock alternativo» para él fue un «hasta ahí llegaron”. Apuesta que el cambio en Coldplay fue terrible y que en Los Beatles “pasaron de ser cuatro personas iguales a ser cuatro personas diferentes”. 

Acaba la entrevista destacando que 49 años es una edad adecuada para darle fin el hacer música. Que “es full constante eso del cambio” y que “por el lado conceptual no me preocupa tanto porque siempre estoy cambiando”.

La respuesta no es compleja: el que se adapta sigue y si lo acompañan, hace historia. Kanye y La Máquina Camaleón lo están haciendo, ¿no? 

Escucha Jesus Is King y sigue a La Máquina Camaleón.