La Escena

Cómo armar un Saca El Diablo y no morir en el intento

/ 24 junio, 2019

Desde hace cinco años el Saca El Diablo invita a sacar todo con carteles que incluyen desde rock, hasta música para bailar, grandes espacios al aire libre para pasarla bien y headliners atractivos.¿Pero cómo se mueven las cosas tras las cámaras del festival?

Armar un festival es cosa seria, mi gente. Se moviliza demasiada energía durante más de ocho meses del año, todo por un día de locura, melomanía, entretenimiento, luces y acción. Cuando vas a un festival, vas al resultado de un camellote por detrás que a veces ni siquiera se te pasa por la cabeza. Te contamos un poco de lo que pasa en el SED detrás de las cámaras.

Cerca de 350 trabajan de alguna manera para el día 0

En un festi como este, son al menos 20 personas las que están de los trabajos de producción técnica, la selección y negociación con artistas, la logística, la comunicación, la prensa, el marketing, además de otras áreas como financiera, legal, experiencia. Todos ellos trabajan durante meses en conjunto para que todo quede al pelo. Pero, más adelante se suman ya los artistas, sus equipos, la gente de la feria, la gente de las marcas auspiciantes y colaboradoras, la de gastromía, la de limpieza, la de servicio, la de seguridad y demás personal técnico. En total hablamos de unas 350 personas que estarán moviéndose como hormigas para generar la experiencia SED. Den-so.

Quisieron ser más pros y visitaron mercados en busca de bandas, ideas y circuitos

Les cuento brevemente lo siguiente: empezaron como un festival más under, en una casa recóndita del Ilaló, sin mucho presupuesto. Sus mentores, -para ese tiempo Bastián Napolitano y José Cruz-. ganaron algo, tal vez. No sé si plata pero sí ambiciones, la marca Saca el Diablo y ganas de seguir. Eso, en 2015. Pero más adelante tuvieron ediciones en las que perdieron mucho, se juntó Jorge Asanza, empezaron a cocinar bien la cosa, a verlo como algo que tenía que seguir. Y siguieron. Desde hace tres años ya se embalaron e invirtieron un poco desde cada cabeza para visitar mercados culturales internacionales donde usualmente pasan las cosas. Ahí encuentras a los artistas, haces vínculos con otros festivales, alianzas de cooperación, aprendes de cómo funciona la industria festivalera en el mundo y en Latinoamérica. FIMPRO en Guadalajara, BIME PRO en Bilbao, CIRCULART en Medellin, BAFIM en Argentina, LAMC en New York, son algunos mercados en los que ha estado el SED. “Además de ser parte de charlas y mesas de discusión, buscamos alianzas para circulación y mejora de procesos”, cuenta Jorge Asanza.

Jorge Asanza (en el centro) hablando del SED en FIMPRO, uno de los mercados más importantes de Latinoamérica.

Crecen, y crecer significa mejorar

Un festival nace y luego crece. No siempre crecer significa hacerse gigante, ni traer a The Strokes y a Rosalía como cabeza de cartel (aunque quisiéramos de leeeey), sino hacer que la experiencia sea más bacán, que funcionen mejor las cosas, que todo sea más ordenado o que hayan más cosas para hacer. No sé, hay muchas formas de crecer. El SED presume para esta edición de un cartel bonito con Orishas, Francisco El Hombre, Rawayana, Sal y Mileto, 3vol, Da Pawn, Alkaloides, entre otros, pero también tiene novedades en la producción. Para la edición 2019, el Saca el Diablo presume ser el primer festival chasless del Ecuador. “contaremos en nuestras manillas con chips inteligentes que permitirán realizar el control de accesos, recargas, pagos, devoluciones y validaciones”, algo común en festivales europeos. También quieren reducir su huella de carbono y ser más sostenibles, un reto para los festivales en Ecuador.

«Lo difícil no solo es crear, es mantenerse», menciona Asanza cuando le entrevisto para saber todo esto que pasa por detrás de un festival como el Saca el Diablo. Y es válida esta reflexión en medio de tantos festivales en Ecuador que nacen y mueren casi con la misma rapidez. Una, dos ediciones y chao. “Hay otras limitantes que al momento tenemos sobre todo a nivel legislativo, tributario, de infraestructura y la crisis de headliners latinoamericanos”, dice Jorge, algo que siguen trabajando.

3Vol
Francisco El Hombre (Brasil)
Cadáver Exquisito

Sacar el Diablo debe significar literalmente: sacar los diablos

Cuando inventaron el festival Bastián Napolitano, uno de los fundadores dijo: Saca El Diablo, como un grito que significa dejar todo lo malo atrás. Desde ese verano de 2015, tratan de hacernos sentir eso y celebrar la vida en las 14 horas aproximadas de duración del festival. “Un momento donde la música y las actividades lúdicas se mezclan con nuestra esencia, nuestras raíces”. Una especie de manifiesto presente en el mismo nombre y que nos insinúa que esta edición también nos vamos a encontrar con mucho de eso y es lo que a la larga, les hace seguir sin parar.



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