Entrevistas

Carlos Espinosa en Alkaloides: “a muchísima gente no le gusta mi voz pero a muchísima gente sí”

/ 25 marzo, 2020

Tras 6 años pausados en sus producciones, Los Alkaloides se asoman nuevamente a la escena ecuatoriana con dos singles. Hablamos con su vocalista vía WhatsApp, quien explica ese pasado que los llevó al hit nacional y el futuro que espera mantenerlos en ese lugar.

Hace pocas semanas Los Alkaloides -o simplemente Alkaloides-, volvieron a ser noticia, tras el estreno de una nueva canción, que se constituyó en una listening party de la banda entre: músicos, periodistas, gestores y fans. Estuvimos ahí, echándole dos orejas a ‘Ojeras’, llegando a la conclusión de que la banda está adaptada a la nueva era, sin ese punk que los pintaba en 2011, cambiando sonidos por rutas más suaves, creando pop masticable, lleno de sintetizadores por todo lado.

Tras semanas de aquella fiesta dedicada a la canción, la banda quiteña cae en una duda que los ha acompañado durante 6 años, desde el estreno de su primer y único disco: ¿habrá algo nuevo de Alkaloides finalmente? Su vocalista, Carlos Espinosa, nos responde a algunas preguntas fundamentales sobre el nuevo destino del grupo, entre tantas, como superaron los años de separación involuntaria, las críticas a su voz y la presencia psicológica que tendrá el nuevo disco.

Para empezar Carlos dice que “los géneros no existen”, piensa que el cambio musical exige que sea difícil encasillar lo que hace la banda. Se escuda en la flexibilidad del 2020 en la música, “nunca ha existido un género como tal en el que nos hemos quedado, alguien puede catalogarlo como indie, otros como lo-fi, a nosotros nos gustaba llamarle cosmic garaje punk o algo por el estilo, pero siempre hemos inventado cosas como post punk o más psicodélicos, como dices tú. En 2020 te podría decir que no hay géneros, hay música”, dice Espinoza, quien no retira su respeto a quienes se dedican a curar listas de reproducción y encasillar géneros en ellas.

Alkaloides
Alkaloides del 2020. Foto sacada de su Facebook.

La evolución de la banda en cuanto a sonidos es extraña pero acertada. Esto va por como han pasado de desmontar esa dureza de sus sonidos, a veces toscos, a un pop más digerible y entretenido, si bien el grupo se convirtió en esencial del indie en Ecuador por esto, ahora la técnica se repite, pero bajándole golpes e hiperactividad a las nuevas canciones. Sin embargo, sobre el disco sólo hay dos adelantos, entonces todavía no podríamos irnos tanto de largo.

Sobre la cuestión de tener un éxito notable en Ecuador y otros países, como en Perú, según conversaciones que he tenido con gestores de allá, Carlos se refiere a algo que no le encuentra explicación, pero si factores, “no sé cuál será la clave, todos los días me pregunto, pero es súper difícil de llegar a esa respuesta, creo que simplemente las cosas fueron saliendo y que llegaron las herramientas en el momento indicado. Las herramientas digitales pienso que fueron lo más importante, los medios independientes que han medio aportado a este boom de música independiente que se ha movido en Ecuador y pues también estas herramientas y estos medios creo que han hecho que muchas personas escuchen este tipo de música y estas propuestas”, sumado a esto, el quiteño reconoce que “el internet es la clave de todo”.

El proyecto se ha diferenciado de otros por cultivar una imagen muy alternativa-popera cuando se presentan ante sus seguidores, no única, pero si primogénita. El hecho de transmitir la camisa floreada, skinny jeans y gafas transparentes a la onda Miami Beach fue un detonante visual para que muchos seguidores se sintieran identificados con ese “poder alternativo” que transmiten en fotos, escenario y artes de discos. Estilo + internet: éxito en el siglo XXI.

Alkaloides
Sesión de fotos para Dayoco, con el estilo eterno de Alkaloides.

Pero llevar un estilo durante años, cuesta. Carlos creó la banda extraoficialmente en 2009, cuando estaba en la universidad, son 11 años de ir procesando qué quiere la gente, Alkaloides surgió de una junta en un bar entre el mismo Espinosa y Nicolás Meneses, baterista, quien también ha participado en El Extraño, Carlos cuenta: “recuerdo siempre reunirnos (con Nicolás) en mi casa a sacar covers, con una batería en mi cuarto y que la primera vez que dijimos para hacer algo fue un día que salimos a tomar a un bar, que era de una amiga, nos dimos cuenta que queríamos crear un proyecto, ahí no había una banda como tal pero fue donde nació el querer crear un proyecto”.

Alkaloides
Los Alkaloides del 2011 en El Aguijón. Foto sacada del Facebook de la banda.
Nicolás Meneses
Nicolás Meneses, en ese mismo 2011, desde ese entonces es el dueño de la batería. Foto sacada del Facebook de la banda.

En 2011 salió el EP ‘La sombra fuera del espacio’, un disco casi olvidado por la memoria colectiva, que fue la primera piedra musical de la banda, sobre él, Carlos comenta que sirvió para pararse ante la autogestión: “fue un EP que nos ayudó un montón a darnos cuenta que hay herramientas para llevar a grabar un disco. Fue grabado de forma casera, pero para hacerlo de la manera más profesional posible. Creo que lo más trascendental fue que hicimos un evento sólo de nosotros, en la Naranjilla Mecánica, fue súper bacán la gestión, hablar con el dueño para que nos deje tocar, hacer el afiche. Este EP nos ayudó para saber que éramos una banda que crecía autónomamente”, sobre este olvido al disco, la consulta primaria es conocer si habrá una especie de tributo a él en el futuro, el frontman de la banda sentencia lo siguiente: “Sí volverá…yo pienso que sí.  A veces solemos ensayar las canciones. En el nuevo disco va a salir una especie de tributo a ‘La sombra fuera del espacio’ (2011), entonces vamos a hacerle un match en el nuevo disco”

Tras el EP de prueba vino ‘Alkaloides’ (2014), que los llevó a conocerse entre los desconocidos. La cumbre los había saboreado como debía, el disco se lo merecía. Sin embargo, tras algunos años del disco, Carlos se fue a Estados Unidos y el grupo parcialmente se había terminado, él recuerda esta etapa así: “la banda tuvo un parón y fue medio turro porque pensé que me iba a quedar a vivir para siempre en Estados Unidos, entonces el tiempo que estuve allá extrañé un montón la banda y cuando regresé la idea fue empezar a grabar un nuevo disco. Ha pasado mucho tiempo y claro, como hemos cambiado un montón de tiempo eso prácticamente ha sido lo que ha retrasado sacar el disco y también que hemos tratado de trabajarlo súper pausado, que la cosa fluya más que ponernos límites de tiempo porque se nos hizo que la creatividad chocaba en un límite de tiempo, hemos querido sólo fluir y hubo veces en que hemos estado ensayando y  de repente no salía nada, tratábamos de no forzar para que salga ese rato”.

El parón se había acabado, regresaron al estudio y el nuevo disco está saliendo de a poco, sin apuro, fluyendo como quiere, Carlos piensa que eso es lo más importante: fluir. Para él “estuvo duro regresar y estuvo súper chévere trabajar con grandes músicos, eso también ha sido para mí increíble porque le ha dado un giro extremadamente chévere a la composición de las canciones”. Sobre lo que se viene musicalmente le echa la responsabilidad al trabajo e influencia de cada integrante, “tiene que ver mucho con los nuevos integrantes y exactamente con las tendencias musicales que vamos escuchando. Estoy casi seguro que el 99% de músicos en el mundo tocan lo que escuchan. Entonces, hay nuevas cosas que los integrantes de la banda hemos estado escuchando y descubriendo. Es súper chévere integrar esas cosas. Quien quita y alguno de estos días hagamos un disco de rap, no le veo ningún obstáculo a que pase eso”, concluye.

Respecto a la relación que pudiese tener la psicología (carrera universitaria en la que se graduó Carlos) con la nueva discografía de la agrupación, declara que la habrá y mucho, responde que “el nuevo disco incluso tiene full rasgos de psicología. Inclusive tiene una canción que se llama ‘Trastorno de déficit de atención’ (TDA) entonces imagínate, es 100% psicología. Me encantaría que mis compañeros de universidad escuchen full las letras del disco”, agrega que en el disco del 2014 “casi la mayoría de letras tiene que ver con la cotidianidad, sobre cosas de fluir, casi de psicología”.

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El público en el buen 2016 tras un concierto de Alkaloides en Guayaquil. Foto sacada del Facebook de la banda.

Terminando esta entrevista que consiste en audios de un sentón en una tarde de cuarentena, la duda sobre la voz cae en el chat.

¿Quién te enseñó a cantar y qué opinas sobre las críticas a favor o en contra sobre tu voz?

Carlos: No hay una forma buena o mala de cantar. Me parece que la música es tan abierta y subjetiva que es bien difícil decir quién es buen o mal cantante. Todo depende de gustos. Pero claro, estar afinados, definir una estética vocal tiene su valor también, sin embargo, defino mi forma de canto como algo diferente, creo que a muchísima gente no le gusta mi voz, pero a muchísima gente, entonces como te digo, es algo muy subjetivo la verdad, pero a mí me gusta.

Aunque ya tiene 30 años, el quiteño afirma que su edad biológica traiciona al calendario, pues no acepta que tenga ese número de años, “no me siento tanto como de 30, o capaz le tengo miedo”, comenta, recomendando finalmente a Bardo José como uno de los proyectos ecuatorianos en este momento que pueden llegar a un gran techo, tras este cuestionario, cada quien en casa.

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