Perfil

Anónimamente, Boris Vian

/ 16 septiembre, 2018

Desde el incógnito conversamos con Boris Vian. Cara a cara, sin máscara. Un personaje que ha roto sus propios mitos de lo que significa hacer música, de sus sencillos, de su inspiración tras ellos.

Boris Vian (el primero) nació en Francia. Fue músico, ingeniero y poeta entre otras denominaciones. Una de las cosas que lo caracterizaron fue que disfrutaba cambiarse constantemente el nombre.

Bajo el seudónimo de Vernon Sullivan, por ejemplo, publicó libros que parodiaban a las novelas criminalísticas. Eso llamó la atención de quien dio vida a Boris Vian (el proyecto musical) y lo bautizó así. Se apropió también de la idea de ocultar su identidad y optó por llevar una máscara. 

Quien le dio vida musical a Boris Vian lee un montón, conoce de personajes, de grupos casi desconocidos y de vinilos que se han vendido muy poco. Es un ‘nerd’ musical a quien le mueve estar creando todo el tiempo y saliéndose de su propia mente para redescubrirse.

A pesar de tener apenas un poco más de un año de nacido, Boris Vian se ha convertido un mito urbano instantáneo, a lo Banksy en chiquito. El hecho de que muchos se pregunten “¿quién está detrás de esa máscara?” y verlo en el MIIM el pasado 24 de agosto, despertó nuestro interés y lo contactamos. Acá un perfil de este personaje que ha hecho de su música un collage repleto de samples, exploración, libertad, cuestionamientos y baile.

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Cayendo, cayendo

En abril del año pasado, Boris Vian debutó en el mundo con su primer sencillo: “Cayendo, Cayendo”. Usó samples de la canción “Caboclo Do Rio”, de Nat King Cole, y con esa melodía inyectó en la gente un no-sé-qué que los puso a bailar y despertó la intriga por este misterioso ser. Armó un videoclip con escenas fragmentadas de la película “Amarcord”, de Federico Fellini, siguiendo el concepto de collage y de samplear, esta vez imágenes.

Se rumoraba que detrás de esa máscara estaba un músico cuencano. Pero no podemos confirmar ese dato. La pista que sí podemos dar es que este músico tiene un bagaje rockero.

Me inspiró mucho un documental que vi de Banksy, esa idea de tomar algo que no es tuyo e intervenirlo, transformarlo. La idea de Boris Vian siempre fue sorprenderme a mí mismo.

Para el mentalizador del proyecto, todo se inició con su repentina curiosidad hacia vinilos que nunca antes había escuchado. “Me inspiró mucho un documental que vi de Banksy, esa idea de tomar algo que no es tuyo e intervenirlo, transformarlo. La idea de Boris Vian siempre fue sorprenderme a mí mismo. Experimentar con sonidos con los que no lo había hecho antes. También, tomando este aprendizaje del hip-hop, en el que se samplea un montón”.

“Cayendo Cayendo” fue un tema con el que se sorprendió por el resultado. “No quiero echarme flores, pero escuché y pensé ‘no puedo creer que yo haya hecho eso’”. En este tema, Boris Vian habla de dar un beso con los ojos abiertos. Es una canción burlona, y “media cute” (como él mismo la describe).

¡Disco!

En julio de 2017, y con un camino musical un poco más claro pero igual de variado e impredecible, Boris Vian presentó “Disco”, su segundo sencillo súper fiestero. “Quise hacer algo que hasta a mí me sorprenda. Soltar el control creativo y que la música mande. En “Disco” utilicé el sample de una guitarra de un tema de Parchís, un grupo musical para niños de los ochenta. Cogí sonidos que me interesan y jugar con esa casualidad. No tanto como ver qué sale, pero sí explorar con cosas a las que no estaba acostumbrado”.

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Foto tomada del archivo de República Sur

Sevacabar

En el tema “Sevacabar” la trompetita es un sample Herb Alpert & The Tijuana Brass. “Me encanta jugar con mi suerte, no tener totalmente el control de qué es lo que va a salir, en la parte técnica soy esquemático, yo mezclo, produzco, yo grabo, pero en la parte creativa voy por donde la música me vaya llevando”.

Yo mezclo, produzco, yo grabo, pero en la parte creativa voy por donde la música me vaya llevando. 

Este tema es un poco más naif, “hablo de la burbuja en la que todos vivimos, cómo la decoramos, la llenamos de flores, pero al final no sirve de nada… porque se va a acabar (risas). Más vale divertirse que estar ordenando las cosas”.

Zoroastro

“Esto del anonimato me permite hacer lo que me da la gana. Con “Zoroastro” quise hacer una canción mística, esotérica, de alguna manera más rockera. Y capaz el siguiente tema sea una cumbia, quién sabe”. Este tema es una colaboración con El Método. “Siempre quise tener MCs y me gustó lo que hace él y me pareció perfecto”. “Zoroastro” es la canción en la que Boris Vian utilizó menos samples. “El único que hay es un diálogo de Samurai X, la serie”.

Esto del anonimato me permite hacer lo que me da la gana.

La temática fue el misticismo del samurai y del personaje Zoroastro. “Estaba leyendo Así Habló Zaratustra, de Nietzsche, y caché que él hace un alter ego con Zaratustra. Pensé que es perfecto para lo que estoy haciendo. Investigué quién era Zaratustra, y vi que también era conocido como Zoroastro: un profeta músico. Por eso el coro dice “Zoroastro cantando va”.

Me apasionó la idea de que haya un profeta de la primera religión monoteísta con estas características y solo quise hablar de este personaje. Nietzsche se estaba convirtiendo en Zaratustra y yo también quise hacer un alter ego de este personaje”.

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Sacará pronto un nuevo sencillo, y el próximo año un disco. “Tengo 54 maquetas, de las cuales aproximadamente 20 serán las canciones del disco. Quiero que sea súper largo”.

Lo importante para este artista sin rostro es la música. “Me inspira eso de no ser una cara dentro de los cánones de belleza. Gano muchas cosas desde la privacidad, y busco hacer un mito de esto”, dice. Busca ser una antena, ser una esponja y botarlo todo al mundo. Se mantiene receptivo a las cosas que permanecen ahí, flotando en el aire, a las coincidencias. 

Su show/performance está lleno de esos elementos y solo queda escucharlo reinterpretar muchas más canciones desde la libertad que le da el anonimato.