Guías y Listas

6 joyas sonoras que dejó el día del músico en Ecuador

/ 2 diciembre, 2019

Fueron 6 lanzamientos en un día, de rock a cumbia/reggaetonera. Pasó en Ecuador, en el día del músico.

Como si de una alineación astral tratara, el pasado 22 de noviembre Ecuador se llenó de nueva música. Aunque todos fueron singles, cada uno de ellos nos permitió concluir que: la nueva era ya está aquí.

Pekadora, Fabrikante 

Ya no se sabe a dónde irá Francisco Valdiviezo (o cómo se presenta en sus shows: Fabrikante). El flow lo ha contagiado de una manera perpetua y parece que no volverá. En este estreno la evolución de Fabrikante deja de lado la exclusividad de los sonidos con su boca. Inserta elementos de origen computarizado junto a un silbato que lo acompaña toda la canción, mientras canta sobre una mujer pecadora  -y empoderada- que, en pocas, abrió los ojos del músico. Videoclip colorido, pegajoso y digno de salir en televisión

Rastro, Amantina ft. Método MC

Una mezcla intensa, es lo que es. Aunque es una canción de Daniel Sorzano (¿ex? Les Petit Bâtards) el timón hip-hop del sencillo lo pone Método MC. Rastro es un balance bien trabajado entre la oscuridad, casi tosca, de la voz de Método y la suavidad de la voz de Daniel. Algo así como mezclar un buen pop con un deep hip-hop. 

Un feat algo extraño: sí. Pero si pensamos un poco con la historia en la mano, estos dos músicos son los dueños contemporáneos del feat ecuatoriano. Esto tenía que pasar tarde o temprano y parece que a muchos les gustó. 

Juventud, Mauro Samaniego 

Quizás una de las mejores canciones del mes anterior. Llega con puntualidad a estas fechas para pensar sobre todo. Juventud es una balada desafiante, con instrumentos de orquesta a su haber y un entorno bastante honesto, se siente que es parte de un proyecto para “sentirse desnudo”. Su reproducción viene acompañada de un sentimiento de conocer por primera vez a Mauro Samaniego, quien dedica este lanzamiento a una parte sensible de su historia familiar.

Las Flores, Bardo José

La nueva era se llama Bardo José. Es un músico hecho para no morir, la razón es que su música mezcla los mensajes efímeros sobre cualquier hecho y situación, encima de un sonido para perpetuarse en cualquier rave. Hace música para bailar mientras experimenta con sus letras. Aunque su primer álbum trascendió con poca difusión, luego recaló su presencia en la escena con “Tokyo”, de las mejores canciones del 2019. Algo más: el cuidado intenso de su arte. Ha sido, con injusticia, el músico más infravalorado del año

Puñales, LaTorre

LaTorre es de esos proyectos que parecen no ser de aquí. De hecho, en México fue su primer gran boom. A pesar de esta lejanía de importancias, hace lo que la música ecuatoriana -y toda su sociedad- ha necesitado siempre: rescatar el pasado y aprender de él. Ella lo adaptó a sonar muy 2019, ¿y a qué suena este año? A sus canciones. 

Alarma, El Centro 

Si a Igor Icaza le gustó esta canción, como cuentan los de El Centro, hay poco que decir. Las cosas están dichas. Hacer una canción sin letra, con un despertador y un plan de marketing invertido por la misma banda es y será exquisito para un curioso

Y El Centro te da la curiosidad adecuada. No hay mucho más que decir. Alarma se presenta como un perfecto rrrock (con triple erre). 

Mención especial

Conducta de orientación cósmica, Boris Vian (salió el 27 de nov.)

Ver una canción en Spotify de Boris Vian es tan extraño como tener un buen político en Ecuador. Y es que Boris todavía no destapa el álbum. Aún sigue, a su velocidad, con singles. Después de Disco y Cayendo Cayendo todos los sencillos de Boris se han caracterizado por ser muy diferentes, desde funk eléctrico hasta este último intento sintético, de escuela experimental. Hacer experimentos sonoros en Ecuador es extraño y económicamente desastroso. Tomen nota, pero Vian se las arregla para, aún con máscara, tocar hasta en Colombia y festivales de alto valor. ¿Lujo enjaulado? Definitivamente.